
Amanece el día y aún resuena tu alegre risa en mis oídos...
Te amo y aún no entendí ni cómo, ni por qué...
pero lo hago con toda la energía que cabe en mí.
Te amo sin reservas, sin límite ni fronteras porque
eres tú,
fuiste tú, sin tiempo tú...
Sonríe, adorna mis días de risa, sé mi compañero,
acaricia mi camino y caminemos juntos,
¿alguna vez sentiste algo así?